La familia que comparece unida, permanece ¿unida?

martes, 12 de octubre de 2010
















Un año más, la celebración del día de la Hispanidad, ha servido para ver desfilar, no sólo a todos los ejércitos de nuestro país, sino también a la Familia Real al completo, retoños incluidos. Hasta los Duques de Palma se han desplazado desde Estados Unidos para presenciar los fastos organizados para conmemorar la fiesta nacional. Claro está que Ellos, como miembros de la primera institución española deben estar al pie del cañón, y nunca mejor dicho, en este tipo de actos. Y todos ellos, comenzando por los reyes y terminando por Iñaki Urdangarín, han querido dar la sensación, otra vez, de ser la familia más unida de España. Y lo han conseguido.
Los hombres de la casa han lucido sus mejores galas. Don Juan Carlos y don Felipe han portado los uniformes de gala castrenses ya que para eso son los que más mandan en el ejército, con permiso de la ministra Chacón. Condecoraciones, insignias, medallas y bandas adornaban las pecheras del jefe del Estado y de su hijo. Mientras ellas lucían sus mejores galas de día. La princesa de Asturias ha optado por una blusa color nude, el tono hit de la temporada y que ya lució en la boda real sueca. Elena de Borbón también ha escogido un tono rosáceo para su camisa y se ha protegido del frío madrileño con un abrigo de tweed en los mismos tonos, posiblemente de la firma francesa Chanel. Y Cristina, siempre más sobria que el resto de las féminas reales, ha confiado en un diseño azul oscuro, pesumíblemente del español Jesús del Pozo, su diseñador de cabecera desde hace muchos años, ya que el brocado del vestido es muy similar al del abrigo que lució en la boda de su hermano Felipe, hace ahora 6 años.
Desde que se viera a todos los hijos y consortes junto a la reina en las dos bodas reales de este año, la de Victoria de Suecia y la de Nicolás de Grecia, los insistentes rumores sobre la antipatía entre las cuñadas (Elena y Cristina versus Letizia) se han ido apagando poco a poco. Pero la imagen que hizo acallar todos los dimes y diretes entre la inexistente relación entre la princesa y las infantas, fue cuando la mujer de Felipe de Borbón y la primogénita del rey acudieron juntas al ballet, como si fueran dos buenas amigas.
Pero como el rumor tiene vida propia, muchos entendidos en esto de la realeza, opinan que todas estas comparecencias públicas son un golpe de efecto, maquinados por el staff de relaciones con los medios de Zarzuela. Sea como fuere, que los miembros del clan Borbón cumplan con sus obligaciones oficiales nos gusta y celebramos, pero a algunos españoles también nos interesa saber cómo funciona la trastienda de la primera familia de España.
*Fotografías de Vanitatis.com

Mis últimos 29 años

domingo, 25 de abril de 2010


Es la enésima vez que que comienzo un blog. Tengo una decena de espacios creados para escribir lo que se me pasa por la cabeza abiertos en la inmensidad del universo cibernético y que están a la espera de ver publicada una nueva entrada. Siento decirles que ni me acuerdo de sus títulos ni de sus contraseñas y mucho menos de los motivos por los cuales decidí abrirlos. Pero esta vez es diferente. Mi amiga Lorena quiso, animada un poco por mí, regalarme por mi último cumpleaños, un blog. Abrir un nuevo espacio donde plasmar lo que a mí más me guste o lo que más me apetezca. Y he aquí 'De realeza y otros gustos'.

Acabo de cumplir 29 años y es una cifra para pararse a pensar. Realmente todos los años te da por revolver tu vida coincidiendo con la llegada de un nuevo cumpleaños, pensamientos que a los pocos días (incluso pocas horas) han desaparecido volviendo a cometer los mismo errores que habías decidido no cometer y conduciendo tu vida en la misma dirección en la que ibas. Pero cuando llegas a esta edad, todo tiene otro matiz. Los 29 es la última cifra que voy a cumplir que comience por dos. Voy de cabeza a la treintena a un ritmo sorprendentemente rápido. Está claro que la palabra 'treintañero' sigue siendo muy atractiva para un hombre (y para una mujer) pero ya debes ir cambiando el chip, cambiando tus intereses, tus responsabilidades. En definitiva, darle un giro a tu vida. Imagino que el cumplir años es algo muy común que le pasa a la mayoría de las personas pero es inevitable pensar cuando el calendario vuelve a dar otra vuelta en todo lo que has dejado de hacer o no has hecho y que ya no podrás hacer. ¿Nostalgia? ¿Melancolía? Puede ser. Seguramente sea así pero hagamos todos un ejercicio de optimismo y pensemos en todo lo que nos queda por hacer.

Bienvenidos a 'De realeza y otros gustos'